Síndrome de piernas inquietas: una perspectiva personal y Ayurveda


El síndrome de las piernas inquietas es una condición neurológica que se caracteriza por un incontrolable deseo de mover las piernas mientras se está descansando o intentando dormir. Esta condición no tiene causa conocida y tampoco se conoce cura para ella, y es común que empeore a medida que la persona envejece. Se desconoce también el número de personas que sufren de esta condición, aunque la mayoría de los Doctores en Medicina reportan haber tratado de uno a diez casos. Siendo que esta condición ha comenzado a recibir publicidad recientemente, se espera que más pacientes reporten sus síntomas a su médico.

Los síntomas reportados incluyen sensaciones de quemaduras y de insectos arrastrándose sobre la pierna, las cuales pueden ser muy irritantes y dolorosas, y van de lo suave a lo severo. El síntoma más importante es un incontrolable deseo de mover las piernas mientras la persona se está quedando dormida. A aquellos que sufren de esta condición, generalmente se les prescriben medicamentos depresores del sistema nervioso central de la clase de los opiáceos; así como agonistas de la dopamina como el L-dopa, la medicina utilizada comúnmente para la enfermedad de Parkinson. La mayoría de los pacientes con este síndrome son enviados a consultar un neurólogo, algunos otros a especialistas del sueño y algunos más con el psiquiatra.

La mayoría de las personas que conocen la historia de mi autocuración, saben que en 1997 yo estaba incapacitado debido a un trastorno autoinmune que afectaba la mayoría de los sistemas de mi cuerpo. Después de curarme de los aspectos agobiantes más agudos de mi condición, sufrí del síndrome de fatiga crónica por los siguientes ocho años. Lo que la mayoría de la gente no sabe es que durante ese período desarrollé un amplio rango de síntomas secundarios tales como: insomnio severo, alergias y síndrome de las piernas inquietas, entre otros.

A pesar de que me encontraba mayormente curado de la enfermedad que incapacitó mi cuerpo, todavía seguía sufriendo ocasionalmente de síntomas extraños, siendo uno de ellos el síndrome de las piernas inquietas (SPI).

Mi experiencia con el SPI es la siguiente. Por la noche cuando me acuesto, siento un incremento de energía en el plexo solar. Esta energía viaja desde mi plexo solar hasta mi pierna izquierda la mayoría de las veces. Siento la molestia mayormente en la pierna y no en el plexo, pero, durante algún episodio particularmente malo, mi plexo solar se agita de la misma manera. Esta energía suplica que me mueva, lo cual afecta mi respiración. Al principio solía sacudir mi pierna fuertemente, pero eso no ayudó; después me di cuenta de que si colocaba el tobillo de la pierna opuesta debajo, recostado sobre mi ombligo, el tipo de masaje que me daba a mí mismo aliviaba algo la molestia. Cuando descubrí que mi condición realmente empeoraba, hacer presión en mi plexo solar también aliviaba o interrumpía el flujo de energía, lo que me hacía sentir un poco mejor.

Aún así, el alivio obtenido por contorsionar mi cuerpo en la cama era mínimo y temporal. Por largo tiempo mi condición era frustrante. Y no sabía que tenía un nombre. Solamente sabía que contribuía a mi insomnio, e incluso muchas veces temía el momento de ir a la cama. Hubo momentos en el pasado en que mi condición empeoró tanto que simplemente no podía dormir, y el insomnio me mantenía despierto hasta las primeras horas de la mañana.

Eventualmente, aprendí una manera de aliviar el síntoma, lo cual me permitió conciliar el sueño: a través de la liberación sexual. Me di cuenta de que la liberación sexual permitía que la energía acumulada en mi plexo solar fluyera hacia afuera. Sin esta liberación, la energía permanecía atrapada, para eventualmente viajar agitada hacia mis piernas. Dormir se volvió fácil, y como pueden imaginar, la actividad sexual se volvió parte de mi ritual para poder dormir.

Por supuesto, Ayurveda y Yoga nos enseñan que la actividad sexual excesiva no es saludable, porque reduce el shukra dhatu (energía sexual) y lleva a disminuir ojas (sistema inmune debilitado). ¿Qué debe hacer un yogui? Continué observando mi condición y descubrí algunas pistas adicionales. Primero, observé que la condición tendía a aparecer si me quedaba despierto hasta tarde en la noche. Si me iba a la cama antes de las diez con la mayor frecuencia posible, la experiencia tendía a ser menos intensa o no ocurría. La siguiente observación fue que aunque la liberación sexual decrecía los síntomas por una noche, era más probable que la noche siguiente ocurrieran de nuevo. En otras palabras, el envolverme en la actividad sexual, en realidad estaba empeorando mi condición al paso del tiempo. Por otro lado, la disciplina de la abstinencia inicial empeoró mi condición, pero la mejoró dramáticamente con el tiempo.

Desde una perspectiva ayurvédica, la patología de la condición incluye una perturbación de vata dosha en el majjavaha srotaVata dosha es responsable del movimiento excesivo y de las perturbaciones en el movimiento del prana. En mi condición, era claro que debido a la agitación del plexo solar, pitta también jugaba un rol importante. De ahí que se podía decir que vata estaba empujando a pitta a salirse de balance.

Para el tratamiento de esta condición, el practicante ayurvédico debe considerar un programa pacificador de vata o vata/pitta que incluye dieta, hierbas y estilo de vida. Las hierbas que pueden ser benéficas son las siguientes:
1. Sedantes del sistema nervioso: estos ayudan a reducir el flujo de prana a través de los nervios y nadis del cuerpo físico y sutil. La escutelaria y el jatamansi son buenos ejemplos de sedantes del sistema nervioso.
2. Tónicos para el sistema nervioso: estas hierbas estabilizan el flujo del prana a través de los nervios y nadis del cuerpo físico y sutil, mientras que mejoran la habilidad del sistema nervioso para manejar el estrés. El ashwaganda y el shankhapushpi son algunos ejemplos.
3. Rasayanas: Son hierbas que restauran la fuerza y resistencia del cuerpo. Muchas hierbas son consideradas rasayanas, entre ellas el ashwaganda y el amalaki.
4. Dipanas fríos: Estas hierbas tienen una acción reguladora del agni y del flujo a través del chakra manipura. El hinojo, el eneldo y el aloe vera son algunos ejemplos.

Cada paciente vive una experiencia única por lo que el camino de cada persona hacia la sanación es igualmente único. Abajo hay algunas sugerencias adicionales sobre cómo manejar el síndrome de las piernas inquietas. Las cuales están basadas en mi propia experiencia personal así como en mi experiencia tratando pacientes.
1. La condición puede mejorar si el paciente se va a la cama temprano, antes del ascenso de pitta, el cual ocurre naturalmente después de las 10:00 p.m.
2. Si la condición está activa, considere que el paciente pueda salir de la cama y practicar posturas de yoga que le permitan trabajar los músculos de los muslos, así como flexionar y extender el plexo solar y la pelvis. Me he dado cuenta que las inclinaciones hacia adelante y hacia atrás, así como los giros de columna son benéficos; al igual que posturas específicas que contraen los muslos tales como la postura de la silla y las series de posturas del guerrero. No recomiendo ninguna postura que requiera un desempeño muy activo. Todas las posturas deben ser efectuadas muy lentamente y con gran atención sobre el cuerpo y la respiración.
3. Pida al paciente que realice la respiración alternativa nostril antes de ir a la cama.
4. Si su paciente ha encontrado alivio mediante la liberación sexual, recomiende un período de abstinencia para fortalecer shukra y ojas.
5. Evite el uso de estimulantes como la cafeína y la nicotina.
6. Evite el uso de azúcar blanca.

Viviendo un estilo de vida ayurvédico y yóguico, el sistema nervioso del cuerpo se transforma en balanceado y saludable. Este estilo de vida apoya la curación de cualquier enfermedad. A través del uso apropiado de los sentidos y siguiendo las sugerencias sobre el uso de hierbas específicas y estilo de vida antes mencionado, confío en que los pacientes con el síndrome de las piernas inquietas pueden recuperarse, vivir y dormir normalmente. Esto no quiere decir que el camino sea fácil, porque definitivamente no lo es. Pero siempre debemos recordar que incluso los pequeños cambios nos llevan hacia la armonía en nuestro estilo de vida y pueden estimular el proceso de curación, así como provocar cambios dramáticos en nuestro bienestar.

Fuente: escuelaayurveda.com

ACERCA DEL AUTOR: El Dr. Marc Halpern, D.C.,C.A.S.,P.K.S. (ayurvedacharya), es uno de los pioneros de la medicina ayurvédica en Occidente y es considerado como un gran profesional y maestro de la medicina ayurvédica en los Estados Unidos. También es uno de los pocos occidentales reconocidos en la India como una autoridad en la medicina ayurvédica. Recibió el reconocimiento como mejor médico ayurvédico en la India. Un pilar en el desarrollo de la profesión en Occidente, es el cofundador de la Asociación Nacional de Medicina Ayurvédica en la cual prestó su servicio como consejero del Comité Nacional de Medicina Ayurvédica desde sus inicios en el año 2000 hasta el 2005. Asimismo, es cofundador de la Asociación de California de Medicina Ayurvédica. El Dr. Halpern es Doctor en Quiropráctica con posgrado en Medicina Holística. También ha estudiado con muchos notables maestros en la India y en los Estados Unidos.

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