
Los que practican Pranayama, pueden impartir su Prana para la curación de enfermedades mórbidas. Podrán, asimismo, cargarse ellos mismos de Prana en la época inactiva mediante la práctica del Kumbhak. Jamás se debe pensar que nos hallamos carentes de Prana por cuya razón no podemos prodigarlo a los otros.
Lo más que se da es lo más que se recibe y huye de la fuente cósmica (Hiranyagarbha). Esa es la Ley de la Naturaleza. No seamos mezquinos, si hubiere alguien que padeciere de reumatismo, apresurémonos a masajear sus piernas, hagamos Kumbhak e imaginemos que el Prana fluye de nuestras manos hacia las piernas de nuestro paciente.
Conectémonos con el Hiranyagarbha o Cósmico prana e imaginemos que la energía cósmica surge de nuestras manos hacia las piernas del enfermo. Este sentirá en seguida calor, alivio y fortaleza.
Por este procedimiento es posible curar los dolores de cabeza, los cólicos intestinales o cualquier otra enfermedad, ya sea por medio del masaje o por nuestro contacto magnético.
Cuando nos encontremos dando masajes al hígado, bazo, estómago o cualquier parte u órgano del cuerpo, podremos hablarle a las células y darñes órdenes: “¡Oh, células! Cumplid vuestras funciones con propiedad. Yo os mando hacerlo”. Ellas obedecerán nuestras órdenes, por cuanto tienen también inteligencia subconsciente.
Cuando nos encontremos pasando nuestro Prana a otras personas, deberemos repetir mentalmente el OM. Ensáyese en unos pocos casos y se adquirirá competencia.
El estudiante podrá alcanzar extraordinario poder de concentración, gran voluntad y un cuerpo perfecto, fuerte y saludable, mediante la práctica del Pranayama en forma regular.
Para esto se deberá dirigir el poder o Prana conscientemente a las partes enfermas del cuerpo.
Supongamos que posea un hígado indolente o perezoso. Siéntese en Padmasana. Cierre los ojos. Inhale suavemente hasta contar tres OMs. Retenga el aliento hasta contar seis OMs.
Dirija el Prana a la región del hígado y concentre su mente allí, fijando su atención en la citada región. Imagínese que el Prana interpenetra los tejidos y las células de los lóbulos del hígado y que se realiza allí un trabajo constructivo, curativo y regenerador.
Fe, imaginación, atención e interés, juegan un papel preponderante en la curación de las enfermedades mediante el traslado del Prana a las distintas regiones enfermas del cuerpo.
Después exhale lentamente. Durante la exhalación imagine que las impurezas mórbidas del hígado son expulsadas. Repita el proceso 12 veces por la mañana v otras 12 por la tarde. La indolencia del hígado desaparecerá en pocos días. Se trata, pues, de un tratamiento sin drogas y por consiguiente una cura natural. Por lo tanto le será posible llevar el Prana a cualquier parte del cuerpo y curar toda clase de enfermedad, durante la práctica del Pranayama, sean estas agudas o crónicas. Ensaye una o dos veces en caso de sus propias dolencias y su convicción se fortalecerá.
¡Por qué llora igual que la señora que clama por ghee, cuando dispone de manteca en su propia mano, si Ud. tiene a su disposición un remedio o Prana barato, potente y fácilmente conseguible. Al cual podrá mandar en todo tiempo y lugar! Mas, úselo juiciosamente.
Cuando adelante en su concentración y práctica podrá curar muchas enfermedades por simple imposición de las manos y, más aún, en los estados alcanzados podrá curar esas enfermedades por mera voluntad.
Curación a distancia
Este sistema es conocido también como “Tratamiento en ausencia”. Ud. podrá hacer transitar su Prana por el espacio y enviarlo a su amigo situado a distancia. Este amigo deberá estar en actitud mental receptiva y Ud. en directa relación y simpatía con el hombre que esté curando y con este método de curación a distancia.
Usted podrá fijar una hora señalada con esos amigos mediante correspondencia. Por ejemplo, podrá escribirles así: “Encuéntrese listo a las 4 horas. Mantenga una actitud mental receptiva.
Siéntese cómodamente en un sillón. Cierre los ojos. Yo le transmitiré mi Prana”.
Dígale mentalmente al paciente: “Yo estoy transmitiendo una provisión de Prana (Fuerza vital)”. Haga Kumbhak en el momento que envía su Prana y practique también respiración rítmica. Grábese una imagen mental de que el Prana fluye de su mente cuando exhala, cruza el espacio y penetra en el cuerpo del paciente. El Prana viaja invisible de igual manera que la telegrafía sin hilos (radio), por ondas y fulgura como el relámpago a través de la atmósfera. El Prana, coloreado por la mente del curador es proyectado hacia afuera. Podrá también cargarse de Prana mediante la práctica del Kumbhak. Para esto es menester una práctica larga, firme y regular.















